EL FUTURO DEL TRABAJO

David Pastor-Escuredo
4 min readApr 7, 2021

El futuro del trabajo necesita ser moldeado para afrontar la incipiente era de tecnologías digitales y proyectos globales. Hasta ahora la tecnología digital, en línea con otras revoluciones industriales ha sido muy enfocada hacia la automatización de tareas humanas. Esto pone de manifiesto cuatro cuestiones relevantes relacionadas con la sobre-automatización de tareas humanas y substituir humanos por máquinas.

La primera es el rol de capacidades humanas en un nuevo escenario del trabajo. Los humanos deberían ver sus capacidades aumentadas por la nueva tecnología digital y no ser sustituidos por ella. La tecnología puede abrir nuevos espacios para poder trabajar de forma remota, no sólo a través de una interfaz visual, si no de varias interfaces. Es especialmente relevante el rol de la cognición humana y sus capacidades de movimiento en el espacio que difícilmente son replicables cuando están en su máxima expresión. El futuro del trabajo debería configurarse desde el prisma de potenciar al máximo capacidades humanas y no sustituir capacidades humanas que actualmente están poco desarrolladas ya que supone rebajar el estatus del ser humano y de la tecnología.

La segunda cuestión está relacionada con las estructuras de poder dentro de organizaciones. La tecnología puede usarse para crear nuevos entornos de trabajo más equilibrados a la vez que complejos. El curso actual, sin embargo, apunta a reforzar estructuras de poder haciendo las organizaciones más frías y potenciando menos la colaboración interdisciplinar dentro de las organizaciones y entre organizaciones. La tecnología digital puede servir para crear equipos más complementarios en función de necesidades concretas y de forma dinámica. El intercambio de datos también es útil para generar un tejido socio-empresarial más potente que sepa atajar mejor las necesidades de la sociedad y que supongo flujos continuos de información entre empresas, organizaciones y sociedad.

La tercera cuestión está relacionada con las capacidades innatas del ser humano que lo definen y que siempre suponen un aspecto diferencial en las relaciones dentro de cualquier entorno de interacción humana. La inteligencia algorítmica está lejos de alcanzar cualidades y virtudes humanas como pueden ser cualidades artísticas, morales, éticas o estéticas. El futuro del trabajo tendría que potenciar estas cualidades pensando que la automatización liberar al ser humano de enfocarse en estas cualidades en lugar de sustituir humanos que realizan actividades poco elevadas y generar mayor frustración y desempleo.

La cuarta cuestión es la propia inteligencia humana comparada con la inteligencia artificial y algorítmica, lo cual es complejo. La mente humana como producto del cerebro y el resto del cuerpo humano es un sistema superior a la inteligencia artificial. Sin embargo, esta mente no se usa siempre de forma correcta siendo usada de forma instrumental en lugar de ética. Por el contra la inteligencia artificial es limitada pero tiene un mayor grado de transparencia en sentido que los algoritmos funcionan siempre de la misma manera y sólo cambia el conjunto de datos e información de entrada.

Existe un gran debate sobre los sesgos de la tecnología digital, estos sesgos también están presentes en la inteligencia humana. La tecnología digital debe usarse para minimizar sesgos humanos y no plantear sustituirlos para no caer siempre en la paradoja de quién está más sesgado. En ese sentido, las organizaciones descentralizadas basadas en IA y Blockchain (DAOs) son un claro ejemplo de cómo estas tecnologías pueden abrir nuevos paradigmas organizativos que sigan girando en torno a las personas y no a las máquinas.

Desde el prisma de el Desarrollo Sostenible podemos ver cómo la tecnología digital puede moldear al futuro del trabajo, no sólo para trabajo más digno (ODS-8), sino en todos los ODS. En primer lugar, un factor clave es el espacio de la transformación digital y la sostenibilidad. Podemos pensar en empresas data-driven o algorítmicas pero también en granjas con tecnología híbrida, parlamentos potenciados con IA o ciudades tecno-verdes. En general, la digitalización puede ser una oportunidad para un aprovechamiento diferente y mejor de los espacios públicos. El mundo rural puede verse especialmente beneficiado de nuevos hubs empresariales donde pueden darse lugar nuevas formas de trabajo a distancia y relaciones con el entorno rural más sofisticas y atractivas.

Otro aspecto fundamental es la desigualdad y la asimetría en las relaciones laborales dentro de regiones con medios de vida concretos. Actualmente existen muchos trabajadores en riesgo de exclusión y vulnerabilidad y la pandemia ha incrementado estos riesgos. La tecnología digital debería potenciar más equilibrio en las relaciones laborales. El sector industrial, de logística y abastecimiento son importantes focos donde llevar a cabo innovación digital, generando nuevos modelos de logística, nuevas cadenas de valor y transporte más eficaz que den lugar a nuevas relaciones entre cliente-proveedor. Para ello, la trazabilidad es un aspecto clave que se puede potenciar digitalmente.

Otro aspecto importante en todos los sectores industriales es la vigilancia. La IA debería apoyar a monitorear que las acciones se hagan de forma acorde con derechos de trabajadores, respetando normativas y empoderando trabajadores. Sin embargo, la tendencia es hacia sistemas de vigilancia que pongan aún más asimetrías en los trabajadores más vulnerables.

Las personas y las máquinas formarán redes basadas en la colaboración, donde siempre se debe pensar cómo potenciar las capacidades humanas más distintivas y cómo minimizar aquellos comportamientos y estructuras humanas que actualmente son más sensibles. Sustituyendo la automatización por estos principios articuladores podemos llegar a un futuro del trabajo más sostenible, productivo y humano en espacios repensados para mayor bienestar humano y social.

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David Pastor-Escuredo

Data & AI Scientist. Development & Resilience. Digital Governance & Policy. Life & Biomedical science. Philosopher. Musician. @UCL @LifeDLab @EITHealth @UNICEF